martes, diciembre 30, 2008

Crítica de "Como los demás"

OJO, CONTIENE SPOILERS.

Después de adelantar la crítica de algunos medios, así como las vuestras a través de comentarios, aquí dejo la mía, digamos la oficial. Son aspectos puramente cinematográficos que creo valorar en su justa medida. En la sesión del jueves 18 a las 22h, en los Cines Filmax de La Coruña, y con la posibilidad de verla en versión original subtitulada, estuvimos 3 personas. Dos amigos y yo.

Como la intención de la película sería concienciar sobre la adopción o concepción de niños por parejas homosexuales, creo que aquí debería haber terreno para otro tipo de análisis de la película.

Insistiendo en la línea de que el guión está concebido y calculado para que la lógica aplastante de la historia convenza al espectador, la película se presenta como un trabajado y bien argumentado "via crucis" de un personaje gay por ser padre. Como la película no oculta su intención de predicar a favor de la adopción de niños por parte de homosexuales, condiciona el guión a ello. ¿Ejemplos? Pues el primero, el personaje protagonista: hombre, homosexual y pediatra. Las dos primeras características son secundarias, pero la tercera aporta los conocimientos y sensibilidad suficientes para ser el candidato ideal. Si su pareja, abogado, quisiera serlo y fuera protagonista... ¿no tendría más intríngulis argumental? ¿No sería ponérselo un poco más dificil al guionista? ¿No sería más interesante cinematográficamente para un hombre que tampoco sabe demasiado sobre bebés?

Como la parte del personaje está resuelta, tocan conflictos externos, como la familia poco comprensiva, variados problemas de fecundación y la oposición del Estado. A pesar de que España es un ejemplo a seguir para la amiga del protagonista, sin embargo creo que no se han enterado de tantas y tantas barbaridades relacionadas con el género masculino que aquí se cocinan. Y que le tocarían al protagonista.

En cualquier caso, aunque la película lleva con buen pulso la historia, en ningún momento, al menos a mi, se me pasó por la cabeza la posibilidad de que el personaje no consiguiera su objetivo. A pesar de todas las dificultades y giros de la trama, nunca tuve la sensación de que el final no fuera el que es. No sé si os habrá pasado lo mismo.

Finalmente, hay aspectos del film sobre los que me gustaría reflexionar:

- Como en muchas decisiones relativas a los hijos, las decisiones de los padres pueden reflejar egoísmo o amor. O ambas al mismo tiempo. En este caso me es inevitable ver el niño como un objetivo, tal como puede ser el de cualquier personaje de cualquier película americana por conseguir un sueño. En este caso el sueño es un bebe. ¿Es justo tener un hijo a costa del sentimiento de paternidad-maternidad? Y ya no me centro en la orientación sexual de nadie, sino en el hecho de tener un bebé.

- Precisamente por ese bebé preguntan, ingenuamente pero también de forma incómoda, los sobrinos del protagonista durante una cena cerca del final de la película. Nadie sabe darles respuesta. Tal vez la única que queda por resolver en la película. Y no son preguntas tontas. Sobre todo si no se las puedes explicar a un niño como cuando le explicas que Papá Noel no existe.

- En derechos civiles e iniciativas que promuevan la igualdad y la no discriminación creo que no hay nadie de bien que esté en contra. Sin embargo, ¿por qué me da la impresión de que en este país de beatos, actualmente, sería una odisea mayor para un hombre soltero, treintañero y heterosexual adoptar que para un hombre soltero, treintañero y gay? Esta película demuestra que si quieres tener un hijo, homosexual o no, puedes tenerlo de varias de maneras, con diversos trucos legales. Eso si, involucrando a muchísima gente por medio y posiblemente hiriendo sentimientos, como sucede con el personaje de Pilar. Tal vez por que la gente no sea tan abierta y progresista como dice ser y se ve cegada por las circunstancias.

En fin, que creo que un análisis de este estilo sobre la película era lo que querían los responsables de esta película. Y aquí dejo mi parecer :) ¿Alguien se anima a dar el suyo?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ignatius J.

¡Qué actividad bloguera más intensa! No me das tiempo. Estoy de acuerdo contigo, lo que siento es que esta película va a llamar más la atención por lo que denuncia que por lo relativo al cine, pero bueno. En realidad el punto más importante de todo lo que dices, según mi criterio, es si tener un hijo es cuestión de egoísmo o amor. Das en la clave de uno de los grandes males de nuestra sociedad, especialmente acuentuado en nuestra generación. Lo que deseamos no siempre es lo más conveniente, no siempre tiene por qué ocurrir, de manera que tenemos que tener lo que no tenemos, tolerancia a la insatisfacción, que no quiere decir que tengamos que rendirnos sistemáticamente ante la adversidad. Más concretamente y centrándome en la película, estoy totalmente convencido de que lo primero que necesita un niño es amor, y también ser educado por sus padres, esto quiere decir, que cualquiera, sea cual sea su estado civil o condición sexual, puede ser padre de un niño. Dicho esto hago por un momento mías unas palabras que dijo Gasset-Dubois en "Días de Cine "http://es.youtube.com/watch?v=sKCPfzQP56I&feature=channel_page
es al final de este vídeo donde con su particular estilo dice "mientras no se demuestre lo contrario, y no se va a demostrar, los seres humanos tenemos padre y madre". Me explico, para que un niño pueda ser adoptado, tiene que estar en dicha predisposición, lo cual supone una situación indeseable, porque considero como tales aquellas situaciones en la que un niño no pueda estar con sus progenitores naturales. Pero esto es el mundo real, y esas situaciones se producen, y esos niños deben poder ser adoptados por personas que los quieran y que estén dispuestos a educarlos, cosa nada fácil y en ocasiones, bastante ingrata. Suelto todo este preámbulo para decir que todo eso de madres de alquiler donaciones y/o venta de esperma me parece horrible, como si los augurios de novelas como "Un mundo feliz" de Huxley o películas como "La fuga de Logan" se hicieran realidad. Si yo, soltero treintañero, adopto a un niño (por que por desgracia ese niño está en predisposición de ser adoptado por causas de fuerza mayor) ese niño (o niña Bibiana, o niña) nunca podrá echarme en cara que no tiene madre, la ausencia de ésta no sería en ningún caso culpa mía. No obstante, si yo pago a una mujer, para que albergue mi esperma y a mi/nuestro hijo/a, y luego le pago para que desaparezca, yo seré el causante directo de que mi hijo/a no tenga madre. No digo que los padres tengan que casarse, ni siquiera que se quieran como pareja, digo que la existencia planeada de un ser humano, debe llevarse a cabo teniendo en cuenta que ese ser humano tiene derecho a conocer a sus progenitores. Luego la vida hará con nosotros lo que quiera, pero eso no nos exime de responsabilidades. Hasta aquí un problema que es igual para heterosexuales como para homosexuales. Respecto a la homosexualidad, yo, cristiano católico apostólico romano y pecador en mi tiempo libre, no puedo entender porque la Iglesia acentúa lo espiritual por encima de lo físico y luego se altera porque dos personas del mismo sexo se amen, y más aun, tengan hijos ¿Por qué no les parece pecaminosa la situación descrita por Garci en "Canción de cuna"? y ¿qué me decís de "El Abuelo" del mismo director? ¡dos hombres cuidando a una adolescente! ¡qué escándalo! Lo que más me duele, es que cuando tienes una mente abierta, y conversas educada y pacíficamente con conservadores y progresistas, te das cuenta de que sus posturas no están tan alejadas unas de otras, si no reflexionad sobre películas como "Fuera de carta" o una que aquí conocemos bien "Bienvenido a casa" ambas escritas desde posturas progresistas, sin considerar preceptos eclesiásticos, y sin embargo, defendiendo la familia por encima de todo. Mi deseo para el nuevo año, a ver si nos acercamos todos un poco más, estamos en el mismo barco y no somos tan distintos.

israel yojimbo nava dijo...

No puedo estar más de acuerdo con tu comentario. Lo celebro, y celebro que lo hayas escrito aquí.

Un abrazo.