
Este lunes he podido ver en los Yelmo Cineplex, como demuestra mi entrada, la nueva película de Agustín Díaz Yanes. Acompañado de dos amigos para poder contrastar mis impresiones, la película no sólo se hizo larga, sino que nos invitó a que intercambiáramos comentarios durante la proyección. Algunos de ellos los adjunto en
mi crítica de Muchocine.
El film es fallido. Muy fallido, por decirlo sin malas palabras. Es una historia inverosímil que intenta dar protagonismo a un trío femenino para interpretar una historia de venganza. Todas las actrices sin excepción han sido mal aprovechadas. Tal vez la que más juego interpretativo sea Pilar en el papel de Paloma. Lástima que sea un personaje tan, con perdón, estúpido.
Cuatro mujeres de cuyas vidas no sabemos nada, salvo de Paloma. Y por lo poco que sabemos, menos sentido tiene que haga lo que hace. La relación de amistad entre las cuatro es tan abstracta como inexplicable. Tan fría como inverosímil. Pero todos los males de la película tienen su origen en una secuencia post-felación.
Aparte de la pésima película, el personaje miedoso e inseguro de Pilar es un buen ejercicio por su parte. Lástima que el guión no le haya dado más cancha, más chicha. Tal vez sea con el que más se empatice como espectadory , si Díaz Yanes fuera listo, su parte final en la película sería la semilla para otra nueva película con ella de protagonista, una vez superados sus miedos, etc...
Para los que esperábamos a Pilar en un papel de acción, podemos verla muy desenvuelta. Bien es cierto que antes de la acción se pasa demasiado tiempo de rodillas y con gabardinas, lo cual es un absoluto sin sentido. Pero a mi me ha quedado el regusto de que Díaz Yanes le ha vuelto a tomar el pelo con un personaje con poca presencia, mal definido. Ella se ha defendido, pero dentro de un conjunto tan mediocre como esta película.
A ver los siguientes proyectos.